Ruleta

 Vivir aquí es jugar a la ruleta rusa.

Cada momento tengo la pistola en la cabeza, tocando, picando. No puedo quitarla. No puedo obligarla a irse, siempre está ahí.

Cada acción podría activarla. Cualquier movimiento brusco, cualquier palabra ofensiva, cualquier pensamiento intrusivo. En cualquier momento, la pistola ha de disparar y yo voy a convertirme en un cadáver. Así de fácil.

A decir verdad, no sé si la pistola tiene balas. Puede que no las tenga y yo esté actuando de manera irracional. Es una posibilidad pero, ¿Cómo saberlo sin arriesgarme a morir?

Yo actúo como si cada espacio estuviera cargado. Vivo con miedo. A veces, la pistola se enoja por cosas fuera de mi control y apretar su violento roce contra mi frente, yo bajo la mirada. No debería. Pero estoy tan asustado. 

A veces me gusta imaginar un mundo distinto, donde no haya una pistola encima de mí todo el tiempo. Dónde pueda actuar y decir y expresar lo que quiera. Dónde pueda ser yo. Pero ese mundo no es este, y debo de estar más ocupado pensando en cómo contener la furia de la pistola que en cómo alcanzar la felicidad.

La felicidad no es para quienes tienen una pistola encima.

A veces me gustaría que disparara de una vez. Que mis sesos vuelen por el cielo y mi existencia se desvanezca. Que alguien más recoja mi cuerpo muerto, porque yo ya no puedo. Pero jamás dispara la bala real. Solo amenaza y apresa y desvanece cualquier sentido de identidad que tenía antes de la pistola. Solía ser una persona, ahora soy un rehén.

Quiero tomar la pistola y dispararla yo mismo. Pero me aterra que esté vacía. ¿Qué haré si está vacía y nota lo que intenté? ¿Qué forma de tortura encontrará después?

Simplemente actúo en función de la pistola, jugando ruleta con ella, sabiendo que ella puede matarme en cualquier momento y yo jamás reuniré el valor para huir de ella.

Comentarios

  1. amigxs help, escribí esto durante un ataque de ansiedad y estooy aterrada.

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