El crochet quemó mi cerebro (también el tuyo).
Aka aprendí a tejer con aguja y cambió mi percepción del mundo. Aprendí a crochetear el año pasado porque una *socióloga* abrió un curso gratuito y, dado que yo quería estudiar su carrera, entré al curso para casualmente preguntarle. Pero aprendí a tejer y me obsesioné (como suele pasar). Y créame, el crochet jala DEMASIADO estambre. El estambre no es barato, al menos no lo era para una loca que acababa de aprender y no sabía buscar las tiendas adecuadas. Afortunadamente, encontré algunas bolas de estambre de cuando mi abuela tejía, la maestra me regaló un par y unos amigos dieron otras cuantas por mi cumpleaños, porque si no, no habría hecho nada. Cuando compré dos madejas de 50g para una bolsa de estrella, pensé que sería suficiente para el tamaño que quería. No. Lo. Fue. Sesenta pesos mexicanos (unos cinco dólares) me costaron 100g. En los tiempos de mi abuela (2010, tengo el recibo) vendían madejas de 205g a $40. Maldita inflación. ¿Y que pasó? Que fui demasiado restrictiva co...